Portal de las Pymes

...Financiamiento y Gestion de empresas

  • Aumentar el tamaño de la letra
  • Tamaño de letra predeterminado
  • Reducir el tamaño de la letra
Inicio Finanzas Finanzas personales
Finanzas Personales

Inversión en Bolsa: siete claves de éxito

Correo electrónico Imprimir PDF

La Bolsa se está poniendo nuevamente de moda con ganancias record en meses. Por ese motivo es fundamental tener claros algunos puntos que ayudarán decisivamente a que su experiencia en ella sea rentable y no traumática.

Tenerlos presente es clave tanto para inversionistas experimentados como para nuevos. Este es un tema que genera pasiones por lo que lo abro para la discusión productiva y enriquecedora.

1.- Invierta excedentes y nunca el sustento del mes. Se debe tener muy claro el monto de excedentes disponibles para inversión luego de cubrir todos nuestros gastos cotidianos e incluso cubrir un fondo de reserva para imprevistos que no debe estar sujeto a los vaivenes del mercado que afectan las inversiones. Muchos fanáticos invierten hasta lo que no pueden y sólo generan brechas difíciles de superar en sus patrimonios.

2.- Tenga claros los horizontes de inversión para sus excedentes. Es decir usted debe tener claro que componente de sus excedentes es a largo plazo y qué componente no lo es. La bolsa por definición es principalmente una opción a largo plazo ya que los ciclos de la misma son significativos y no predecibles con exactitud. Lo importante en Bolsa es la rentabilidad promedio como alternativa a otras opciones. Para conseguir una rentabilidad promedio superior se requieren horizontes largos.

3.- Invierta en lo que entiende. Infórmese. No debe comprar una acción o instrumento que cotice en Bolsa sobre los cuales no tenga una información mínima fundamental. Es vital conocer los fundamentos que justifican el valor de la acción y sus perspectivas, su nivel de liquidez, el porcentaje de la propiedad que se cotiza y no está  "estacionado" en " manos duras" es decir en inversionistas o accionistas que no venderán sus acciones salvo una oferta extraordinaria de parte de un tercero. Un error frecuente es creer que una acción va a reflejar necesariamente el valor económico de la empresa que representa en corto tiempo. Puede no ser así porque el título no es lo suficientemente líquido, es decir se transa poco, por lo que no "marca" su precio como debiera de manera sistemática sino con rezagos.  Hay muchas acciones en la Bolsa subvaluadas pero que no suben porque no son transadas. Cuide en qué fuentes confía. Recuerde que en los mercados la información es imperfecta y desigual. No sea víctima de movidas especulativas para beneficiar sólo a algunos. Sea consciente de sus limitaciones y de los riesgos.

4.- Sea disciplinado para invertir y "desinvertir".  Si la Bolsa es una inversión a largo plazo para conseguir resultados en promedio superiores (piense en Warren Buffett como guía y ejemplo), conseguir precios promedio de entrada favorables es clave. Esto sólo se consigue comprando acciones con fundamentos permanentemente y con sentido de oportunidad a diferentes niveles de precio. Este consejo es válido principalmente para inversionistas que ven en la Bolsa una opción a largo plazo y no una opción de inversión especulativa a corto.
Así como se debe ser disciplinado para invertir también se debe ser disciplinado para desinvertir, es decir para realizar una ganancia cuando se ha alcanzado el nivel esperado de rentabilidad fijado previamente o para minimizar una pérdida cuándo se ha tocado el piso no deseado pero posible (el llamado stop loss). Ningún inversionista solamente gana.

5.- Siempre tenga una porción de liquidez.  Para aprovechar oportunidades por caídas puntuales o para seguir promediando en las acciones preferidas.  Los que invirtieron en plena crisis financiera el 2009 han hecho grandes rentabilidades. Esto ha sido posible porque tenían liquidez y porque pensaron en el largo plazo. Miren si no mi aporte del 27 de mayo del 2009 donde anticipé este resultado.

6.- Diversifique. Pero diversifique con una base realista.  Es decir si el capital acumulado es grande la necesidad de diversificar es mayor para minimizar el riesgo. Si el capital acumulado es pequeño la capacidad de diversificar es menor y la necesidad de enfocarse en las opciones más rentables para crecer es mayor. Los mejores inversionistas son aquellos que diversifican menos al principio cuando están creciendo sus patrimonios y más después cuando ya alcanzaron niveles significativos. Obviamente todo lo anterior sobre la base de información y evaluación minuciosas.

7.- Mantenga una parte de su portafolio para seguir el "sentimiento del mercado" y aprovechas sus subidas y bajadas. Recuerde que el mercado está formado por personas y cada vez más ( la última crisis lo demuestra ampliamente) son los sentimientos y expectativas los que lo mueven por lo menos a corto plazo y son los fundamentos los que prevalecen a largo plazo. Una estrategia coherente de inversión es por tanto buscar un balance entre el análisis fundamental puro y conceptual que sustenta el valor objetivo de una acción y su presencia en un portafolio a largo plazo y el análisis técnico estadístico conductual que marca puntos de entrada y salida en el corto plazo de acuerdo con los ánimos de los jugadores y la coyuntura. Las finanzas son ciencia  y arte, recuérdelo.

 

Finanzas Personales: Claves de Gestión. (Parte 1)

Correo electrónico Imprimir PDF

Las finanzas no solo se aplican a las empresas, también, y como base, a las personas, que con finanzas sanas constituyen empresas sanas y sostenibles. A continuación algunos criterios para hacer eficiente el manejo de nuestros recursos:

1.- Viva, gaste y ahorre de acuerdo con sus posibilidades reales. Para esto debe conocer con precisión sus ingresos permanentes, ingresos extraordinarios, ingresos potenciales, basados todos en sus capacidades actuales y en desarrollo. Fije expectativas y consuma basado en los mismos y no en ilusiones. En la medida en que sus ingresos crezcan sostenidamente a lo largo de su vida usted podrá asumir mayores responsabilidades económicas y/o mejorar sus estándares de vida. No hay nada más lamentable que vivir aparentando y estar permanentemente al borde del colapso. No sólo afectará su reputación y posibilidades crediticias o de inversión futuras sino que además afectará su salud emocional y física mermando sus posibilidades de desarrollo integral. La austeridad entendida como vivir de acuerdo con sus posibilidades y con racionalidad financiera es una fuente de libertad, seguridad y una ventaja diferencial frente a potenciales socios crediticios o de negocios. El austero (que es muy diferente por tanto al avaro) es confiable porque siempre tiene reservas para sobrellevar (y aprovechar) los momentos difíciles. La austeridad tiene como lógica fundamental gastar bien. Gastar (invertir, incluso donar) en aquello que realmente sea necesario y que por tanto genere bienestar real. Este concepto es relativo al nivel y etapa de desarrollo económico de cada uno. Un carro de lujo por ejemplo será un gasto racional para algunos pero no para otros.

2.- Ahorre para situaciones de emergencia. Está vinculado con el anterior concepto de austeridad. Establezca un monto (si no puede en este momento propóngaselo como meta) de su ingreso como fondo de reserva para emergencias. Usted estará más tranquilo si sabe que cuenta con una reserva que le permita mantener su nivel de vida, incluidos pagos de deudas, por seis meses por lo menos, en situaciones críticas: cambio de empleo, problemas médicos o cualquier gasto inesperado en general. Tener un fondo de reserva además origina libertad y flexibilidad para tomar mejores decisiones profesionales y de inversión en general.

3.- Endéudese sólo para comprar activos mayores (una casa, un auto, un negocio). No es saludable endeudarse para compras menores ya que por lo general originan desórdenes inesperados y sobrecostos así como un círculo vicioso del cual no se puede salir fácilmente. Las compras menores deben ser pagadas con los ingresos recurrentes y/o con los ahorros de algunos meses o en todo caso en los momentos de ingresos altos (cuando se recibe un pago extra, una gratificación, un bono, utilidades, etc). Nunca queme salvo situaciones de emergencia real, su fondo de reserva. Y si lo tiene que usar para una emergencia repóngalo lo más rápido posible.

4.- Compare para endeudarse. Hay tasas muy competitivas hoy para compra de activos fijos. Asegúrese de que usted puede cumplir con tranquilidad con la cuota (o cuotas) y que entiende todos los componentes de la misma (intereses, comisiones, seguros, etc.). Dependiendo de sus ingresos la cuota debe ser equivalente a aquella parte de los mismos que no usa para el día a día y/o que utiliza para alquiler. Trate de mantener como máximo uno o dos préstamos vigentes a la vez ( por ejemplo uno para carro y uno para casa). La deuda no es mala. La deuda racional permite capitalizarse. Lo malo es el exceso de deuda con los riesgos y sobrecostos de todo tipo que conlleva.

 

Finanzas personales: Claves de Gestión (Parte 2)

Correo electrónico Imprimir PDF

Queridos lectores: agradezco especialmente sus aportes que enriquecen este blog y me motivan a hacerlo cada vez mejor y más útil. Realmente gracias. Las Finanzas me apasionan por su importancia y por eso me esfuerzo en buscar un tiempo para con mis artículos contribuir a hacerla accesible a todos los públicos.

Sigo a continuación con los consejos vinculados con nuestra gestión financiera personal:
5.- Ahorre  en diferentes monedas pero endéudese en la que gane.  El tipo de cambio ha tenido múltiples variaciones en los últimos años por diferentes factores. En el futuro y a largo plazo estas variaciones continuarán.   Por ese motivo tenga ahorros en dólares y soles  de tal manera que cuando el tipo de cambio suba usted se beneficie por la parte en dólares y cuando baje se beneficie por la parte en soles. La diversificación en este caso es fundamental para asegurar estabilidad y preservar su capital. Sin embargo en el caso de sus deudas no asuma riesgos. Endéudese en la moneda de sus ingresos y fije la tasa de interés y el plazo asegurando una cuota que usted pueda pagar sin apuros.
6.- Cuide su reputación como su principal activo.  No asuma obligaciones financieras que no podrá cumplir con seguridad. La confianza se gana lentamente y se pierde rápidamente. Mantener un historial limpio le permitirá aprovechar oportunidades, desarrollar negocios y conseguir socios a largo plazo que valoren su seriedad y crezcan con usted. Si en algún momento tiene dificultades para cumplir una obligación financiera y no cuenta con el fondo de reserva recomendado, comuníquelo. Pida apoyo. Pida un plazo adicional realista desde el principio y ponga como argumento por delante su historial intachable. Los buenos banqueros y en general los buenos socios apoyan en los momentos difíciles a aquellos clientes que siempre dicen la verdad y actúan consecuentemente. No apoyan a los mentirosos, a los que evaden su responsabilidad o sus problemas o peor aún a los pícaros. La credibilidad y actuar sobre la base de sólidos valores es un muy buen negocio en el tiempo.
7.- Cuidado con el manejo de sus tarjetas de crédito. Son una excelente herramienta para controlar sus gastos, obtener beneficios adicionales, no cargar efectivo pero mal manejadas pueden ser el origen de un desorden financiero que escape a su control y una tentación permanente a vivir por encima de sus posibilidades reales. Maneje una o dos tarjetas y pague al vencimiento. Si cambia de tarjeta hágalo seguro de haber cancelado totalmente la anterior. No retire efectivo de la tarjeta salvo situaciones de emergencia mayores y si no tiene su fondo de reserva a la mano. Es muy costoso y además por lo general es el origen de los "carruseles" viciosos (pago una sacando de  otra). Si ya está  en un desorden insostenible vaya a cada uno de los bancos en los que mantiene saldos impagos y reestructure (pida un plazo adicional largo) sus deudas de tal manera de que sus cuotas se hagan pagables. Tenga cuidado en asegurarse de que los plazos sean los mismos en todos los bancos y además que la suma de las cuotas sea pagable por usted con sus ingresos corrientes. Mire bien además la tasa.  Trate si es posible de centralizar todas sus deudas en problemas en una o dos instituciones. Luego de conseguir la reestructuración (que la conseguirá si  tiene un buen historial y dice la verdad), NO vuelva a usar sus tarjetas hasta que no deba nada. Use mientras paga sus cuotas producto de la refinanciación sólo efectivo o su tarjeta de débito. Sea inmune a la publicidad que lo incita a consumir por encima de sus posibilidades reales ofreciéndole disfrute inmediato a cambio de incertidumbre en el futuro. Recuerde lo de la racionalidad y austeridad en el gasto.
8.- Invierta en lo que entiende. Si usted tiene excedentes nunca invierta sólo basado en consejos sin entender realmente la naturaleza y funcionamiento del  instrumento de inversión o negocio  y sus riesgos asociados. Si usted quiere invertir en instrumentos más sofisticados, capacítese. Recuerde que la gestión profesional es aquella que cuantifica y es consciente de las rentabilidades y riesgos y no sólo se basa en la intuición sino también en el conocimiento cabal.
Antes de invertir tenga claro su perfil, lo que busca, los riesgos que está dispuesto a asumir y el plazo que está dispuesto a esperar. Invierta su excedente y nunca el ingreso que requiere para subsistir o pagar sus deudas.  Diversifique. La mejor forma de mitigar el riesgo es diversificando y no poniendo todos los huevos en la misma canasta.

 

Buscando la inversión sin riesgo

Correo electrónico Imprimir PDF

Alex es un joven arquitecto que acostumbra a ahorrar cada mes. Siendo financieramente conservador pidió consejo a un banco respecto a las inversiones sin riesgo. Por ello, a inicios del presente año le recomendaron los fondos mutuos de corto plazo. Alex siguió el consejo, pero en la duda adquirió tanto cuotas de fondos en soles como en dólares.

Luego de algunos meses transcurridos Alex ha revisado sus resultados y se encuentra que sus fondos de corto plazo en soles han ganado  0.5 %; y los de dólares incrementaron en 0.07%. Alex sabe que la crisis actual ha hecho perder dinero a muchos, y al menos se sintió aliviado porque "se mantenía en su plata". ¿Habrá descubierto Alex el secreto de las inversiones sin riesgo?

Lamentablemente no. En principio porque el dólar ha perdido valor frente al sol en no menos del 2 %, por lo que su supuesta ganancia de sus fondos en dólares es en realidad un saldo negativo (convirtiendo los dólares a soles.). En cuanto a los soles, se debe tener en cuenta que la inflación en la primera mitad del año ha superado el 1.5 %; lo que significa que los fondos de Alex han perdido poder adquisitivo; es decir que hoy compra menos con la plata invertida que lo que compraba a inicios del año.

 A Alex se le debió informar que no existe inversión sin riesgo. El riesgo es ante todo la posibilidad de perder dinero al invertir. Como concluimos de nuestra historia incluso la apreciación del sol (caída del dólar) o la propia inflación nos pueden generar pérdidas.

El problema es que el riesgo tiene múltiples orígenes y no se pueden controlar todos. Por ejemplo existe el riesgo de mercado que se verifica con la fluctuación de precios de las inversiones que realizamos (como pasa todos los días con las acciones y con los bonos también). Igualmente existe el riesgo crediticio, que se relaciona a la posibilidad que alguna empresa incumpla sus obligaciones de pago en los instrumentos que emite (las calificadoras de riesgo opinan sobre ello). Otro riesgo importante es el de liquidez, que se asocia a la posibilidad de poder transformar nuestras inversiones en dinero de forma rápida sin sacrificar valor (por ejemplo hay depósitos a plazo que permiten retirar antes del vencimiento pero con castigo; lo que significaría que no son líquidos).

Alex (como muchos otros) no desea convertirse en experto inversionista y no le atrae mucho la idea de tener que procurar tanta información sobre los distintos riesgos. No es necesario que lo sea; pero lo mínimo que debe reclamar es buena información. No basta que nos hablen de los posibles rendimientos, también deben ilustrarnos sobre los riesgos. Por ejemplo, sus inversiones enfrentarán principalmente los siguientes riesgos:

-    acciones o bonos: riesgo de mercado y riesgo de liquidez
-    en fondos mutuos que invierten en acciones o bonos: riesgo de mercado y riesgo crediticio
-    en fondos mutuos de corto plazo o en depósitos a plazo: riesgo cambiario o riesgo de inflación

Por ello, la próxima vez que vaya invertir su dinero, pregunte ¿Qué riesgos enfrentará mi inversión?

 

¿Quién soy financieramente (perfil de riesgo)?

Correo electrónico Imprimir PDF

Con mayor frecuencia encontramos propagandas o denominaciones de instrumentos de inversión que nos hablan de perfiles conservadores, moderados, agresivos y similares. Ellos aluden a formas de enfrentar las decisiones de inversión; que en términos de argot financiero se conoce como "perfil de riesgo".

Para invertir es esencial saber el motivo por el cual lo hacemos (el objetivo), pero también conocer quienes somos financieramente (nuestro perfil de riesgo). No existen las inversiones buenas o malas por si mismas; sino que hay inversiones que calzan mejor a nuestros objetivos y perfiles de riesgo. Ignorar esto nos puede resultar costoso.

Recordemos que cuando se invierte dinero se puede ganar o perder, y por tanto existe siempre riesgo. Algunos dirán que sus depósitos en instituciones financieras con tasas de interés establecidas ya no tienen riesgo. Sin embargo cabe preguntarse sí acaso la inflación o la caída de dólar no me representan algún tipo de perdida.

El perfil de riesgo refleja nuestra capacidad y actitud de tolerar las pérdidas que puedan ocurrir con nuestras inversiones. Diversos factores afectan estas dos cualidades, como son:

- Mis posibilidades o capacidad dependen usualmente de:

  • Mi edad / Horizonte de tiempo: algunas inversiones requieren paciencia para madurar. ¿Puedo esperar?
  • Mis ingresos (los presentes y futuros): Cuantos mayores ingresos dispongo mas posibilidades de recuperarme tengo de malas inversiones. Lo contrario sucede si tengo menores ingresos.
  • Mis obligaciones financieras (a quién mantengo?, a quién le debo?, etc.): ¿Cuánto me queda disponible luego de atender mis obligaciones?. Las obligaciones limitan mi flexibilidad para invertir.
  • Mi patrimonio acumulado: ello equivale al respaldo que cuento para enfrentar situaciones adversas
  • Mis reservas en efectivo: el efectivo permite aprovechar oportunidades de inversión o salvarnos de emergencias de gastos.

- Mi actitud depende de:

  • Preferencia o aversión a tomar riesgos: ¿Cuántas veces me la juego ante un posible negocio?, o quizás ¿suelo ser en extremo cauteloso?
  • Mis conocimientos sobre inversiones financieras / cultura financiera: es normal ser reticente para invertir en instrumentos o alternativas que no conozco o no termino de entender.

Sí no lo ha hecho ya, tómese unos minutos en evaluar su perfil de riesgo. Hay múltiples encuestas al respecto (ver por ejemplo la sección educación financiera en www.mcifperu.com). El resultado lo guiará mejor al decidir como invertir; antes que otros le digan en que invertir. ¿Conoce ya usted su perfil?

 

Enrique Díaz. Fue presidente de la CONASEV, superintendente adjunto de la Superintendencia de AFP, superintendente de la SUNAT y gerente central del BCRP. Consultor experto en mercado de capitales y sistemas de pensiones con trabajos en Bolivia, Ecuador, El Salvador, EE.EUU., Honduras, Kazakstán y Perú. Es profesor universitario y preside Mercado de Capitales, Inversiones y Finanzas con visión focalizada en educación financiera.